¿Por qué los niños se sacuden de un lado a otro mientras se sientan?

No hay una sola respuesta definitiva sobre por qué los niños se mueven de un lado a otro mientras están sentados, ya que puede provenir de una variedad de factores. Sin embargo, algunas de las explicaciones más comunes incluyen:

1. Entrada y estimulación sensoriales:

* Movimiento y ProPrioception: Rocking proporciona entrada sensorial, particularmente para el sistema vestibular que ayuda con el equilibrio y la conciencia espacial. Esto puede ser especialmente importante para los niños que desarrollan estas habilidades.

* Estimulación táctil: La sensación de balancear contra una silla o piso puede ser calmante y estimulante.

* auto-asentimiento: La balanceo puede ser un mecanismo de autogestivo, similar a la forma en que los adultos podrían inquietarse o aprovechar sus pies. Puede ayudar a regular las emociones y liberar energía.

2. Etapas de desarrollo:

* Exploración: Los niños pequeños exploran constantemente sus cuerpos y su entorno. Rocking es una forma de experimentar con el movimiento y probar sus límites físicos.

* Atención y enfoque: Rocking puede ayudar a los niños a centrar su atención y concentrarse, especialmente en situaciones en las que pueden estar aburridos o inquietos.

3. Condiciones subyacentes:

* trastorno del espectro autista (ASD): Algunos niños con TEA pueden rockear de un lado a otro como una forma de autorregular y administrar la sobrecarga sensorial.

* Trastorno de déficit de atención/hiperactividad (TDAH): Los niños con TDAH pueden rockear como una forma de liberar el exceso de energía y mejorar el enfoque.

* Otras condiciones neurológicas: Ciertas condiciones neurológicas también pueden causar movimientos repetitivos como la balanceo.

4. Factores ambientales:

* Confort y seguridad: Rocking puede ser una acción reconfortante y familiar, particularmente para los niños que se sienten ansiosos o inseguros.

* Aburrimiento: Cuando los niños están aburridos o esperando, pueden rockear para pasar el tiempo.

Nota importante: Si la mecedora de un niño es excesiva, persistente o causa angustia, es importante consultar con un médico o terapeuta. Pueden ayudar a determinar si hay alguna preocupación médica o de desarrollo subyacente que deben abordarse.